es-Capítulo 41 - La conexión entre este mundo y el más allá

12.04.2024

Inspiración y asistencia del mundo espiritual 

1. Todos vosotros os movéis en la escalera del perfeccionamiento espiritual; algunos han alcanzado un desarrollo que vosotros aún no podéis comprender, otros vendrán después de vosotros.

2. Las grandes almas, grandes por su lucha, por su amor, por su esfuerzo, buscan la armonía con sus hermanos menores, con los alejados, con los descuidados; sus tareas son nobles y elevadas, y su amor hacia mi Divinidad y hacia vosotros es igualmente muy grande.

3. Estas almas saben que fueron creadas para la actividad, para el desarrollo superior; saben que para los hijos de Dios no existe la inactividad. En la Creación todo es vida, movimiento, equilibrio, armonía; y por eso estos innumerables seres trabajan, se esfuerzan y se regocijan en su lucha, al reconocer que de esta manera glorifican a su Señor y sirven al progreso y al perfeccionamiento de sus semejantes.

4. Hoy, al estar vosotros apartados del camino que mi Ley os señala, no conocéis la influencia que estos vuestros hermanos ejercen sobre vosotros; pero si poseéis la sensibilidad para percibir aquellas emanaciones, inspiraciones y mensajes que os envían, tendréis una idea de la infinidad de ocupaciones y nobles obras a las que consagran su existencia.

5. Debéis saber que esas almas, en su amor y respeto por las leyes del Creador, nunca toman lo que no les corresponde, ni tocan lo prohibido, ni penetran donde saben que no deben, para no desarmonizar los elementos fundamentales de la Creación.

6. ¡Cuán diferente es lo que hacen los hombres en la Tierra, quienes, en su afán por ser grandes y poderosos en el mundo, sin el más mínimo respeto hacia mis enseñanzas, buscan con la llave de la ciencia las fuerzas destructivas de la naturaleza, abren las puertas a fuerzas desconocidas y destruyen así la armonía de la naturaleza que los rodea!

7. ¿Cuándo sabrá el hombre hacerse receptivo para escuchar el sabio consejo del Mundo Espiritual y dejarse guiar así por sus inspiraciones?

8. En verdad os digo que esto bastaría para llevaros por un camino seguro hasta la cima de la montaña que os corresponde; allí veríais ante vosotros un sendero recto y luminoso, que han recorrido las almas que ahora están ahí únicamente para haceros el bien y asistir en vuestras penurias, acercándoos paso a paso al final del camino, donde vuestro Padre os espera a todos.

9. Puesto que os he hablado de la bondad y la altura espiritual de esos seres, debo deciros que ellos, al igual que vosotros, también tuvieron desde el principio el don del libre albedrío, es decir, la verdadera y santa libertad de actuar, lo cual es prueba del amor del Creador hacia sus hijos. (20, 28-36)

10. No camináis solos, pues mi aliento y mi luz están con cada uno de vosotros. Pero por si esto os pareciera poco, he puesto al lado de cada criatura humana a un ser de luz espiritual para que vele por vuestros pasos, para que os avise de cualquier peligro, para que os sirva de compañero en vuestra soledad y de bastón en el viaje de la vida. Son esas entidades a las que llamáis ángeles de la guarda o protectores.

11. No os mostréis nunca ingratos con ellos, y no seáis sordos a sus inspiraciones, pues vuestras fuerzas no bastarán para superar todas las pruebas de la vida e . Necesitáis a aquellos que están más avanzados que vosotros y que conocen algo de vuestro futuro, porque Yo se lo he revelado.

12. La lucha de esos seres es muy dura mientras no alcancéis la espiritualización, porque por vuestra parte contribuís muy poco a apoyarlos en su difícil misión.

13. Cuando vuestra espiritualización os permita sentir y percibir la presencia de aquellos de vuestros hermanos que, de manera invisible y sin alarde alguno, actúan en pro de vuestro bienestar y vuestro progreso, entonces lamentaréis haberles obligado a esforzarse tanto y a sufrir por culpa de vuestros pecados. Pero si esta comprensión surge en vosotros, es solo porque ya se ha iluminado vuestra mente. Entonces despertarán en vosotros la compasión, la gratitud y la comprensión hacia ellos.

14. ¡Qué gran felicidad sentirán vuestros protectores cuando vean que sus esfuerzos cuentan con vuestro apoyo y que su inspiración está en armonía con vuestra elevación!

15. Tenéis tantos hermanos y tantos amigos en el «Valle Espiritual» a quienes no conocéis.

16. Mañana, cuando el conocimiento de la vida espiritual se haya extendido por todo el mundo, la humanidad reconocerá la importancia de esos seres a vuestro lado, y los hombres bendecirán mi providencia. (334, 70-76)

17. En verdad os digo que si vuestra fe fuera firme, no tendríais el deseo de sentir la presencia de lo espiritual con los sentidos de la carne, pues entonces sería el alma la que, con su fina sensibilidad, percibiría ese mundo que palpita sin cesar a vuestro alrededor.

18. Sí, humanidad, si te sientes alejada del mundo espiritual, esos seres no pueden sentirse alejados de los hombres, pues para ellos no existen distancias, ni fronteras, ni obstáculos. Viven en lo espiritual y, por eso, no pueden estar alejados de la vida de los seres humanos, cuya máxima vocación es el desarrollo ascendente y el perfeccionamiento del alma. (317, 48-49)

19. La única distancia que existe entre vosotros y Dios, o entre vosotros y un ser espiritual, no es una distancia material, sino espiritual, causada por vuestra falta de preparación, de pureza o de disposición para recibir la inspiración y la influencia espiritual.

20. No pongáis jamás esa distancia entre vosotros y vuestro Maestro, ni entre vosotros y el Mundo Espiritual; entonces siempre disfrutaréis de los beneficios que mi amor derrama sobre aquellos que saben buscarlos. Siempre tendréis la sensación de que el Mundo Espiritual está cerca del corazón de quienes se preparan para sentirlo.

21. ¡Cuán grande es la distancia que la humanidad de este tiempo pone entre sí y la vida espiritual! Es tan grande que los hombres de hoy sienten a Dios infinitamente lejos de sí y consideran el Reino de los Cielos como algo lejano e inalcanzable. (321, 76-78)

22. Os digo que no hay una sola mente humana que no viva bajo la influencia del mundo espiritual.

23. Muchos lo negarán, pero nadie podrá demostrar que sea imposible que la mente del hombre reciba los pensamientos y las vibraciones no solo de los seres espirituales y de sus propios semejantes, sino también de los míos.

24. Esta es una revelación para toda la humanidad —una revelación que, cuando se difunda, encontrará corazones abiertos que la acogerán con gran alegría; asimismo, también se encontrará con oponentes y detractores obstinados.

25. Pero, ¿qué podrán hacer estos para impedir que la luz del Reino Espiritual resplandezca en la vida de los hombres? ¿De qué medios podrán valerse los incrédulos para neutralizar esa vibración? ¿Quién es aquel que se considera fuera de la influencia universal, que es el poder creador y vivificante de Dios?

26. Me dirijo a vuestro espíritu, a vuestra alma y a vuestra razón, pero os repito que recibís mensajes, ideas e inspiraciones de otros planos de la existencia, y que, al igual que no sabéis de dónde vino vuestra alma para encarnarse en este cuerpo vuestro, tampoco sabéis quién se manifiesta ante ella de forma invisible e imperceptible. (282, 33-37)

Espíritus confusos y maliciosos

27. Este tiempo es diferente del primero y del segundo. Hoy vivís en un caos de elementos visibles e invisibles desatados. ¡Ay de aquel que no esté alerta, pues sucumbirá, y quien esté preparado, debe luchar!

28. Miles de ojos invisibles os observan; unos para acecharos en vuestro camino y haceros caer, otros para protegeros. (138, 26-27)

29. Las grandes legiones de almas confundidas hacen la guerra a los hombres, aprovechándose de su ignorancia, su torpeza y su falta de visión espiritual; y los hombres no han preparado sus armas de amor para protegerse de sus ataques, por lo que en esta lucha parecen seres indefensos.

30. Era necesario que mi enseñanza espiritual llegase a vosotros para enseñaros cómo debéis prepararos para salir victoriosos de esta contienda.

31. De ese mundo invisible que teje y vive en vuestro propio mundo emanan influencias que acosan a los hombres —ya sea en su entendimiento, en sus sentimientos o en su voluntad— y los convierten en siervos sumisos , en esclavos, en instrumentos, en víctimas. Por todas partes aparecen manifestaciones espirituales y, sin embargo, los hombres del mundo siguen sin querer percibir lo que rodea a su espíritu.

32. Es necesario iniciar la batalla, destruir la oscuridad, para que, cuando la luz amanezca en los hombres, todos, unidos en una verdadera comunidad, se pongan en marcha y, mediante la oración, salgan victoriosos en la lucha que libran contra aquellas fuerzas que los han dominado durante tanto tiempo.

33. Los hombres y los pueblos han sucumbido al poder de esas influencias sin que la humanidad se haya dado cuenta. Enfermedades raras y desconocidas, generadas por ellas, han abatido a los hombres y desconcertado a los científicos.

34. Cuánta discordia, cuánta confusión y dolor ha acumulado el hombre. La falta de oración, de moral y de espiritualidad ha atraído a los seres impuros y perturbados. Pero ¿qué se puede esperar de aquellos que se han apartado sin luz y sin preparación?

35. Allí están aquellos a quienes habéis engañado y oprimido, a quienes habéis perturbado y humillado. Solo confusión y tinieblas pueden enviaros, solo pueden vengarse y solo os reprochan. (152, 22-28)

36. Legiones de seres de las tinieblas se adentran entre la humanidad como nubes de tormenta, provocan revueltas, confunden los pensamientos y oscurecen los corazones de los hombres. Y aunque esta humanidad tiene armas para defenderse de estos ataques traicioneros, unos no saben utilizarlas y otros ni siquiera intuyen que las poseen. (240, 53)

37. La humanidad de hoy, por muy numerosa que sea a vuestros ojos, es muy pequeña en comparación con el mundo de los seres espirituales que la rodean. Con qué poder se adentran esas legiones en los caminos de los hombres; pero estos no perciben ese mundo que los envuelve, no lo sienten ni lo oyen. (339, 29)

38. Un hombre que ha caído en una vida pecaminosa es capaz de arrastrar tras de sí a toda una legión de seres de las tinieblas, que harán que deje tras de sí un rastro de influencias nefastas. (87, 7)

39. Si desde aquí pudierais ver el «Valle Espiritual», donde habitan los seres materializados —aquellos que no han acumulado nada para el viaje espiritual tras esta vida—, quedarías abatidos. Pero ni por un instante diríais: «¡Cuán terrible es la justicia de Dios!». No, en cambio exclamaríais: «¡Cuán ingratos, cuán injustos y crueles hemos sido con nosotros mismos! ¡Cuán indiferentes hacia nuestra alma, y cuán fríos hemos sido como discípulos de Jesús!».

40. Por eso, el Padre ha permitido que esos seres se manifiesten a veces en vuestra vida y os den la dolorosa y angustiosa noticia de su vida sombría y sin paz. Son habitantes de un mundo que no posee la radiante luz de los hogares espirituales ni las bellezas de la Tierra que antes habitaban. (213,52-53)

41. Las legiones de almas que vagan sin rumbo por el mundo y llaman de diversas maneras a las puertas del corazón de los hombres son a menudo voces que quieren deciros que despertéis, que abráis los ojos a la realidad, que os arrepintáis de vuestros errores y os renovéis, para que más tarde, cuando dejéis vuestro cuerpo en el seno de la Tierra, no tengáis que lamentar, como ellos, vuestra soledad, vuestra ignorancia y vuestro materialismo. Reconoced en esto cómo incluso de la oscuridad brota la luz, pues ninguna hoja del árbol se mueve sin mi voluntad; del mismo modo, esas manifestaciones espirituales, que cada día son más numerosas, acabarán inundando a los hombres de tal manera que al final vencerán el escepticismo de la humanidad. (87, 65)

42. Orad por aquellos que se separan de vosotros y parten hacia el más allá, pues no todos logran encontrar el camino, no todos son capaces de elevarse espiritualmente, ni todos alcanzan la paz en poco tiempo.

43. Algunos viven en lo espiritual bajo la ilusión de la vida material; algunos sufren de intensos remordimientos; otros están insensibles, enterrados bajo tierra junto con sus cuerpos, y otros no pueden separarse de sus seres queridos, de aquellos que quedaron en el mundo, porque el lamento, el egoísmo y la ignorancia humana los retienen, los atan a la materia y los privan de la paz, la luz y el progreso.

44. Permitid que sigan adelante aquellas almas que aún permanecen en este mundo sin que les corresponda; dejad que renuncien a los bienes que poseían y amaban en esta vida, para que puedan elevar su alma hacia el infinito, donde les espera la verdadera herencia. (106, 35-37)

45. Será muy beneficioso para vuestra alma ser recibidos por ellos a vuestra llegada al «Valle Espiritual» y recibir muestras de gratitud por la misericordia que les habéis mostrado. Grande será vuestra alegría cuando los veáis entonces impregnados de luz.

46. Pero cuán doloroso sería si os encontraseis con aquella legión de seres oscurecidos por la confusión, y supierais que esperaban de vuestra parte un acto de amor y que no se lo concedisteis. (287, 58)

47. En verdad os digo: si os trato a vosotros, los hombres, con tanto amor y misericordia, también me dirijo con el mismo amor solícito a aquellos que expían en el más allá sus faltas pasadas. Envío a estos seres mi luz para liberarlos de su turbación, que es como la oscuridad, y de sus autoacusaciones, que son el «fuego», para enviarlos después entre los hombres; a fin de que aquellos que antes sembraron dolor en los corazones , ahora, provistos de la luz del conocimiento, se conviertan en benefactores y protectores de sus propios hermanos. (169, 6)

La lucha de los espíritus por los hombres

48. Más allá de vuestra vida humana existe un mundo de espíritus, vuestros hermanos, seres invisibles para el hombre, que luchan entre sí por conquistaros.

49. Esa lucha tiene su origen en la diferencia de desarrollo en la que se encuentran unos y otros. Mientras que los seres de la luz, impulsados por el ideal del amor, la armonía, la paz y el perfeccionamiento, salpican de luz el camino de la humanidad, inspirándole siempre el bien y revelándole todo lo que es para el bien de los hombres, los seres que aún se aferran al materialismo de la Tierra, que no han sabido desprenderse de su egoísmo y de su amor por el mundo, o que alimentan indefinidamente los vicios y las inclinaciones humanas, siembran el camino de los hombres con confusiones, oscureciendo el entendimiento, cegando los corazones, esclavizando la voluntad, para servirse de los hombres y convertirlos en instrumentos de sus planes, o para utilizarlos como si fueran sus propios cuerpos.

50. Mientras el Mundo Espiritual de la Luz busca ganarse el alma de los hombres para abrirle una brecha hacia la eternidad; mientras esas huestes benditas se esfuerzan sin cesar por crecer en amor, por convertirse en cuidadores junto al lecho del dolor, convertirse en consejeros al lado del hombre que lleva la carga de una gran responsabilidad, en asesores de la juventud, en protectores de los niños, en compañeros de aquellos que viven olvidados y solos, las legiones de seres sin la luz de la sabiduría espiritual y sin el sentimiento elevador del amor actúan igualmente sin cesar entre los hombres. Pero su objetivo no es facilitaros el camino hacia el Reino Espiritual —no; la intención de estos seres es totalmente opuesta; su aspiración es dominar el mundo, seguir siendo sus amos, perpetuarse en la Tierra, dominar a los seres humanos y convertirlos en esclavos y herramientas de su voluntad —en una palabra: no dejar que les quiten lo que siempre han considerado suyo: el mundo.

51. Así pues, discípulos: entre unos y otros seres se libra una lucha encarnizada —una lucha que vuestros ojos físicos no ven, pero cuyos ecos se hacen sentir día a día en vuestro mundo.

52. Para que el ser humano pueda defenderse y liberarse de las malas influencias, necesita conocer la verdad que le rodea, debe aprender a orar con el espíritu y debe saber también de qué capacidades está dotado su ser, para poder utilizarlas como armas en esta gran batalla e e del bien contra el mal, de la luz contra la oscuridad, de la espiritualización contra el materialismo.

53. Precisamente el Mundo Espiritual de la Luz actúa, lucha y lo prepara todo para que el mundo emprenda algún día el camino hacia la espiritualización.

54. Reflexionad sobre todo esto y podréis imaginar la intensidad de esta lucha de vuestros hermanos espirituales, que se esfuerzan por la salvación de los hombres —una lucha que para ellos es un cáliz con el que vosotros les hacéis beber continuamente el hiel de la ingratitud, ya que os limitáis a recibir de ellos todo el bien que os brindan, pero sin poneros jamás a su lado para ayudarles en su lucha.

55. Son pocos los que saben unirse a ellos, pocos los que son receptivos a sus inspiraciones y siguen sus indicaciones. ¡Pero con qué fuerza avanzan estos por la vida, con qué protección se sienten, qué delicias e inspiraciones aliman su espíritu!

56. La mayoría de los hombres se debate entre ambas influencias, sin decidirse por ninguna, sin entregarse por completo al materialismo, pero tampoco esforzándose por liberarse de él y espiritualizar su vida, es decir, por elevarla mediante el bien, el saber y la fuerza espiritual. Estos siguen aún en plena lucha consigo mismos.

57. Aquellos que se han rendido por completo al materialismo, sin prestar ya atención a la voz de la conciencia, y que desprecian todo lo que se refiere a su alma, ya no luchan, han sido vencidos en la lucha. Creen haber vencido, creen ser libres y no se dan cuenta de que son prisioneros y de que será necesario que las legiones de la Luz desciendan a las tinieblas para liberarlos.

58. Este mensaje de la Luz lo envío a todos los pueblos de la Tierra, para que los hombres despierten, para que tomen conciencia de quién es el enemigo al que deben combatir hasta derrotarlo, y de qué armas llevan consigo sin saberlo. (321, 53 63)

La conexión con el mundo espiritual de Dios

59. Discípulos, despertad y reconoced el tiempo en que vivís. Os digo: así como nadie puede detener mi justicia, tampoco nadie puede cerrar las puertas del más allá que mi misericordia os ha abierto. Nadie podrá impedir que lleguen a los hombres, desde esos mundos, mensajes de luz, de esperanza y de sabiduría. (60, 82)

60. Os he permitido entrar en contacto por un breve tiempo con los seres del Más Allá, lo cual no aprobé en el «Segundo Tiempo», porque entonces no estabais preparados para ello —ni ellos ni vosotros. Esta puerta ha sido abierta por Mí en este tiempo, y con ello cumplo los anuncios de mis profetas y algunas de mis promesas.

61. En el año 1866 se abrió para vosotros esta puerta invisible, así como el órgano de transmisión de los elegidos para dar a conocer aquel mensaje que los espíritus de la luz traerían a los hombres.

62. Antes de ese año se manifestaron en las naciones y pueblos de la Tierra seres espirituales que eran los signos precursores de mi llegada. (146, 15)

63. Si los hombres de hoy no fueran tan duros e insensibles, sin duda recibirían continuamente mensajes del Mundo Espiritual, y en ocasiones se verían rodeados de multitudes de seres que trabajan sin cesar por el despertar de los hombres, y se darían cuenta de que nunca están solos.

64. Unos llaman a ese mundo «invisible», otros «del más allá». Pero, ¿por qué? Simplemente porque les falta la fe para «ver» lo espiritual, y porque su miseria humana les da la sensación de estar alejados y ser ajenos a un mundo que deberían sentir en sus corazones. (294, 32-33)

65. Os sorprende que un ser espiritual se manifieste o se ponga en contacto con vosotros, sin pensar que vosotros también os expresáis e incluso os manifestáis en otros mundos, en otras esferas.

66. Vuestra «carne» no es consciente de que vuestra alma se une a Mí en los momentos de oración; no es capaz de percibir el acercamiento a vuestro Señor por medio de este don —no solo a mi Espíritu, sino también al de vuestros hermanos espirituales, a quienes recordáis en los momentos de oración.

67. Tampoco sois conscientes de que, en vuestras horas de descanso, cuando el cuerpo duerme, el alma, según su grado de desarrollo y su espiritualización, se separa del cuerpo y se manifiesta en lugares lejanos, incluso en mundos espirituales que vuestra mente ni siquiera puede imaginar.

68. Que nadie se sorprenda de estas revelaciones. Comprended que en este momento os acercáis al cumplimiento de los tiempos. (148, 75-78)

69. Quiero que los pensamientos puros sean el lenguaje con el que os comuniquéis con vuestros hermanos que moran en lo espiritual, para que así os entendáis; y en verdad, vuestros méritos y vuestras buenas obras les serán de utilidad; así como la influencia de esos hijos Míos, sus inspiraciones y su protección serán para vosotros una poderosa ayuda en vuestro camino de vida, para que juntos lleguéis a Mí.

70. Espiritualizaos y experimentaréis en vuestra vida la presencia benéfica de esos seres: la caricia de la Madre que dejó a su hijo en la Tierra , la cordialidad y el consejo del Padre, que también tuvo que partir. (245,7-8)

71. Esta obra será criticada y rechazada por muchos cuando sepan que en ella se han manifestado seres espirituales. Pero no os preocupéis, pues solo serán los ignorantes quienes combatan esta parte de mis enseñanzas.

72. ¡Cuántas veces los apóstoles, los profetas y los mensajeros del Señor han hablado al mundo bajo la influencia de seres espirituales de luz, sin que la humanidad se diera cuenta de ello, y cuántas veces cada uno de vosotros ha actuado y hablado bajo la voluntad de entidades espirituales, sin que lo hayáis percibido! Y precisamente esto, lo que siempre ha sucedido, os lo he confirmado ahora. (163, 24-25)

73. Si solo la curiosidad os impulsara a buscar la conexión con el más allá, no encontraréis la verdad; si el deseo de grandeza o la vanidad os llevaran a ello, no recibiréis ninguna revelación verdadera. Si la tentación sedujera vuestro corazón con falsos objetivos o intereses egoístas, tampoco obtendréis la conexión con la Luz de mi Espíritu Santo. Solo vuestra reverencia, vuestra oración pura, vuestro amor, vuestra misericordia, vuestra elevación espiritual obrarán el milagro de que vuestra alma extienda sus alas, atraviese los espacios y llegue a los hogares espirituales, en la medida en que sea mi voluntad.

74. Esta es la gracia y el consuelo que el Espíritu Santo os ha destinado, para que contempléis un mismo hogar y os convenzáis de que no hay muerte ni separación, de que ninguna de mis criaturas muere en lo que respecta a la Vida Eterna. Porque en este «Tercer Tiempo» podréis también abrazar espiritualmente a aquellos seres que se han separado de esta vida terrenal y a quienes habéis conocido, a quienes habéis amado y a quienes habéis perdido en este mundo, pero no en la eternidad.

75. Muchos de vosotros os habéis puesto en contacto con esos seres con la ayuda de mis «trabajadores». Pero en verdad os digo que esta no es la forma perfecta de establecer contacto, y se acerca el tiempo en que las almas encarnadas y las desencarnadas podrán comunicarse entre sí de espíritu a espíritu, sin necesidad de utilizar ningún medio material o humano, es decir, mediante la inspiración, el don de la sensibilidad anímica, la revelación o la intuición. Los ojos de vuestro espíritu podrán percibir la presencia del Más Allá; después, vuestro corazón sentirá las manifestaciones de vida de los seres que pueblan el «Valle Espiritual», y entonces serán grandes el júbilo de vuestro espíritu, así como vuestro conocimiento y el amor al Padre.

76. Entonces sabréis qué es la vida de vuestra alma, quién es y quién fue, al reconoceros a vosotros mismos sin veros dentro de límites tan estrechos como los que corresponden a vuestros cuerpos. Porque el Padre os dice: Aunque la materia de vuestro cuerpo sea realmente pequeña, ¡cuán semejante es vuestro espíritu a mi Espíritu Divino! (244, 21-24)