es-Capítulo 47 - Materialismo y espiritualismo

Las consecuencias del materialismo imperante
1. En verdad os digo que muchos huirán de mi enseñanza por miedo a espiritualizarse; pero no será ni la razón ni el espíritu lo que hable en ellos, sino las bajas pasiones de la «carne».
2. Cuando un alma vive entregada a la verdad, huye del materialismo como quien se aleja de un ambiente contaminado. El alma elevada encuentra su felicidad en la moral, allí donde reina la paz, donde mora el amor. (99, 41-42)
3. Escudriñad mi palabra hasta que estéis seguros de su pureza y de su verdad. Solo así podréis recorrer vuestro camino con valentía y permanecer firmes frente a la intrusión de ideas materialistas que amenazan al alma. Porque el materialismo es muerte, es tiniebla, es yugo y veneno para el alma. ¡No cambiéis jamás la luz o la libertad de vuestra alma por el pan terrenal o por miserables bienes materiales!
4. En verdad os digo: quien confíe en mi Ley y persevere en la fe hasta el fin, nunca carecerá de lo necesario para su sustento material, y en los momentos de su unión con mi Espíritu recibirá siempre, por mi infinita misericordia, el pan de la vida eterna. (34, 61-62)
5. El materialismo se interpone en el camino del desarrollo del alma como un obstáculo inmenso. Ante este muro se ha detenido la humanidad.
6. Os encontráis en un mundo en el que el hombre ha sabido desarrollar sus facultades intelectuales aplicándolas a la ciencia relacionada con la materia. Pero su capacidad de juicio sobre la existencia de lo espiritual es aún limitada; su conocimiento de todo aquello que no pertenece por completo a la materia se ha quedado rezagado. (271, 37-38)
7. Las pruebas que atraviesa vuestro mundo son los signos del fin de una era, son la caída o la agonía de una época de materialismo; pues el materialismo ha estado presente en vuestra ciencia, en vuestros objetivos y en vuestras pasiones. El materialismo ha determinado vuestra veneración hacia Mí y también todas vuestras obras.
8. El amor al mundo, la codicia de lo terrenal, los deseos de la carne, el deleite en todos los instintos bajos, el egoísmo, el amor propio y la soberbia fueron la fuerza con la que creasteis una vida conforme a vuestra inteligencia y vuestra voluntad humana, cuyos frutos os dejé cosechar para que vuestra experiencia se perfeccionara.
9. Pero si esta era que ahora llega a su fin quedará marcada en la historia de la humanidad por su materialismo, en verdad os digo que la nueva era se distinguirá por su espiritualidad. Porque en ella, la conciencia y la voluntad del Espíritu erigirán en la Tierra un mundo de seres generosos por el amor —una vida en la que se sienta vibrar el Espíritu del Padre en el espíritu de los hijos—, pues entonces todos los dones y capacidades que hoy yacen ocultos en vuestro ser tendrán como campo de acción la infinidad. (305, 41-42)
La esencia del espiritismo
10. El espiritismo no es una mezcla de religiones. Es la doctrina más pura y perfecta en su sencillez, es la luz de Dios que desciende al espíritu humano en este «Tercer Tiempo». (273, 50)
11. Espiritualismo he llamado a la revelación que os habla de la vida del espíritu, que os enseña a entrar en contacto directo con vuestro Padre y que os eleva por encima de la vida material.
12. En verdad os digo que el Espiritualismo no es nada nuevo, ni pertenece únicamente a este tiempo, sino que ha sido una revelación que se ha ido desvelando cada vez más, en consonancia con el desarrollo espiritual de la humanidad.
13. Puesto que la enseñanza que os doy es el espiritismo, que os enseña el amor perfecto a Dios y al prójimo y os invita al camino que conduce a la perfección, el espiritismo fue también lo que os enseñó la Ley de Dios en el «Primer Tiempo», y la Palabra de Cristo en el Segundo Tiempo. (289, 20-22)
14. El Espiritualismo no es una religión; es la misma enseñanza que Yo difundí en el mundo en la persona de Jesús, como guía para todos los hombres de todos los tiempos. Es mi enseñanza del amor, de la justicia, de la comprensión y del perdón.
15. En este «Tercer Tiempo», debido a vuestro desarrollo anímico, físico e intelectual, solo os he hablado con mayor claridad. (359, 60-61)
16. El espiritismo destruye costumbres y tradiciones introducidas por los hombres y que han frenado al alma. El espiritismo es desarrollo y elevación ininterrumpidos del alma, que se purifica y perfecciona mediante sus capacidades y cualidades e es hasta llegar a su Creador. El espiritismo muestra la forma en que el alma expresa a su Señor, lo siente y lo recibe. El espiritualismo libera al alma y la lleva al pleno desarrollo.
17. Lo espiritual es fuerza universal y luz universal, que está en todo y pertenece a todos. A nadie deben parecerle extrañas mis enseñanzas.
18. Las cualidades del Espíritu son inmutables, porque son virtudes de mi Divinidad, fuerzas eternas. Comprendan, sin embargo, que según hayan vivido, la pureza que puedan presentar será mayor o menor. (214, 57-59)
¿Quién puede llamarse con razón espiritualista?
19. Quien haya alcanzado cierta espiritualidad gracias a su perseverancia, su desarrollo y su amor por las enseñanzas del Padre, será espiritualista, aunque sus labios no lo expresen.
20. Quien tiene fe y muestra generosidad en sus actos, reflejará lo que posee su espíritu. (236, 27-28)
21. El espiritualista sabe que el Todopoderoso está en todo, que el mundo, el universo y el infinito están impregnados de mi esencia y de mi presencia.
22. Quien me reconoce y me comprende así, es un templo viviente de Dios y ya no materializará las revelaciones del Espíritu mediante símbolos o imágenes. (213, 31-32)
23. El espiritualismo es la revelación que os descubre y enseña todo lo que poseéis y lleváis dentro. Os hace comprender que sois una obra de Dios, que no sois solo materia, que hay algo por encima de vuestra «carne» que os eleva por encima del plano de la naturaleza que os rodea y por encima de la suciedad de vuestras pasiones.
24. Cuando el hombre alcanza la espiritualidad, cada mandamiento y cada principio formarán parte de la luz de su alma. Aunque su memoria no retenga ni una sola frase o palabra de mi enseñanza, llevará en sí su esencia, porque la ha comprendido, porque la siente y la sigue. (240, 17-18)
25. El buen espiritualista será aquel que, a pesar de toda su pobreza en bienes materiales, se sienta señor, rico y feliz, porque sabe que su Padre lo ama, que tiene hermanos a quienes amar y que los tesoros del mundo son secundarios frente a las riquezas del alma.
26. También será buen espiritualista aquel que, como propietario de bienes materiales, sepa emplearlos para buenos fines y los utilice como medios que le han sido dados por Dios para cumplir una importante misión en la Tierra.
27. No es necesario ser pobre, despreciado o miserable para contarse entre los que me siguen, así como tampoco es necesario pertenecer a los que sufren para ser amado por Mí. En verdad os digo que, según mi voluntad, debéis ser siempre fuertes, sanos y dueños de todo lo que he creado para vosotros.
28. ¿Cuándo comprenderéis que sois dueños de vuestra herencia, que debéis apreciar cada gracia y dar a todo su justo lugar en la vida? (87, 28-30)
El espiritualismo en las religiones y confesiones
29. Hoy en día, los hombres atraviesan una época de confusión, porque no han comprendido que toda su vida y todos sus esfuerzos deben conducirles al desarrollo de su espíritu, cuyo objetivo debe ser el diálogo de su espíritu con el del Creador.
30. El culto al que hoy se adhiere la mayoría de los seres humanos es el materialismo.
31. Mientras las doctrinas y las religiones insistan en sus diferencias, el mundo seguirá alimentando su odio y no podrá dar el paso decisivo hacia la verdadera adoración a Dios.
32. Pero ¿cuándo se comprenderán y unirán los hombres, dando así el primer paso hacia el amor mutuo, si aún hay quienes, creyendo poseer la clave o el secreto de la salvación de las almas y las llaves de la vida eterna, no reconocen a todos aquellos que siguen otros caminos, por no ser, a su juicio, dignos de llegar a Dios?
33. Tomad, pues, conciencia del verdadero objetivo del espiritismo, cuya enseñanza está por encima de toda confesión, de toda ideología humana y de toda secta. (297, 38-41)
34. El Espiritismo no es una nueva doctrina que pretenda alcanzar el desarrollo de las doctrinas de la fe de tiempos pasados; no, es la misma revelación que la de la primera y la segunda «época». Es el fundamento de todas las religiones, que Yo quiero recordar a la humanidad en estos tiempos de separación, para que no olvide sus orígenes.
35. Las obras del hombre, sus costumbres y la forma de impresionar los sentidos para halagarse y enorgullecerse en sus diversas religiones, están en contradicción con lo que mi obra quiere mostrar al mundo. (363, 9)
36. En este tiempo os doy nuevas enseñanzas sobre las que debéis reflexionar: enseñanzas de amor que os redimen y elevan, verdades que, aunque amargas, deben ser luz en vuestro camino.
37. El espiritismo en este tiempo será combatido y perseguido con ira, crueldad y furia, al igual que el cristianismo en el pasado ; pero en medio de la lucha, lo espiritual se manifestará, realizando milagros y conquistando los corazones.
38. El materialismo, el egoísmo, la soberbia y el amor al mundo serán las fuerzas que se levantarán contra esta revelación, la cual no es nueva ni diferente de la que os traje en tiempos pasados. La enseñanza que ahora os he revelado, y a la que llamáis Espiritualismo, es el núcleo de la Ley y de la enseñanza que se os reveló en el «Primer» y en el «Segundo Tiempo».
39. Cuando la humanidad comprenda la verdad de esta enseñanza, su justicia y los infinitos conocimientos que revela, expulsará de su corazón todo temor y todo prejuicio, y la convertirá en la guía de su vida. (24, 48-51)
40. En verdad os digo que en todas las partes del mundo hay espiritualistas dispersos —personas maduras que traerán la paz a la humanidad.
41. Pero os digo que la unión entre los espiritualistas de todo el mundo no se producirá mediante la organización de una nueva Iglesia, pues su fuerza no será material. Su unidad consistirá en lo intelectual, lo ideal y lo relativo a su obra, y de este modo su fuerza será invencible, ya que la habrán obtenido de la Fuente Eterna que está en mi Espíritu.
42. A todos ellos les inspiro mi Verdad y los purifico, para que de sus corazones y de su entendimiento se alejen todas las impurezas, pues estas no deben mezclarse con mi Luz.
43. Todos vosotros tenéis el deber de velar por que la doctrina espiritista se explique y se haga claramente comprensible a través de vuestras facultades espirituales, y no se vea contaminada por filosofías humanas. (299, 30-32)
44. En verdad os digo que la historia del espiritismo quedará escrita con letras resplandecientes en la historia de la humanidad.
45. ¿Acaso no se hizo inmortal Israel al liberarse del yugo egipcio? ¿Acaso no se hicieron inmortales los cristianos en su marcha triunfal a través del amor? Del mismo modo, los espiritualistas se harán inmortales en su lucha por la libertad del espíritu. (8, 64-65)

